lunes, 7 de febrero de 2011

El aborto, la mayor apología a la irresponsabilidad y estupidez humana.

Hace unos días leí en un blog de peru21 un conocido diario local, una entrada bastante polémica, con el título: Aborto, derecho a decidir. Las líneas siguientes son básicamente una respuesta a dicho artículo.

Me enferma que una ley que vulnera los derechos de la patria potestad sobre los hijos, permitiendo que las niñas de más de 16 años puedan abortar sin consentimiento de sus padres, que destruye el legítimo derecho de los padres de guiar y educar a sus hijos y que por otro lado promueve la deshumanización de la sociedad y aporta su granito de arena a la promiscuidad irresponsable, sea considerada "Un avance gigantesco dentro de los derechos elementales de las personas"(1); ¿en qué cabeza con algo más que un par de neuronas puede caber semejante pensamiento? Obviamente en el concejo de ministros y legisladores españoles.
Me hace gracia, en serio que da risa, que existan personas tan ingenuas y desenfocadas de la realidad que sean capaces de pensar que la Iglesia Católica no debería tener nada que ver con la política, por supuesto que tiene que ver y más que eso, es su deber involucrarse, la razón es simple, los obispos tienen el deber de guiar a su feligresía en actos que sean acordes a la moral católica, ojo, no soy católico, de hecho estoy en contra de varios planteamientos suyos, como los relacionados a los derechos homosexuales y el sentido del pecado;  pero creo que la Iglesia como cualquier otra institución tiene todo el derecho de dar su opinión y conminar a sus miembros a actuar en función de sus valores. Lamentablemente no se involucra lo suficiente como para promover las alternativas que ya existen y que ellos mismos proponen.
Estoy en contra de la despenalización del aborto, pues considero que es la mayor apología a la irresponsabilidad:
Irresponsabilidad por parte del Estado que es incapaz de hacer una eficiente campaña de salud sexual y reproductiva, que llegue a toda la población; que no establece leyes más eficientes y mecanismos de control para evitar que los progenitores irresponsables evadan sus deberes de manutención, educación y protección. Ineficiente al no brindarles a las mujeres la seguridad y confianza necesarias como para denunciar los delitos de violación, y saber que su protección estará garantizada por el Estado; así como la captura y condena del victimario; además de la atención médica respectiva y la dosis de postinor, escapel o algún otro anticonceptivo oral de emergencia que evite un embarazo no deseado. Incapacidad para delimitar claramente el protocolo de aborto terapéutico, tan necesario para que no existan vacios legales, simplemente porque es un tema tabú que nadie quiere tocar porque se ganaría muchos enemigos y el debate sería muy largo, demasiado para ellos.
Irresponsabilidad por parte de la Iglesia que tanto critica la entrega de condones y el aborto, pero sigue tratando el tema con una cucufatería decimonónica, que pese a su logística, poder y solvencia, no le da la gana de promover la castidad en la vida de sus fieles, ni la labor del CEPROFARENA (Centro de Promoción Familiar y Regulación Natural de la Natalidad), que promueve una paternidad responsable a la luz de la fe católica, enseñando métodos naturales para evitar el embarazo y que, lamentablemente, apenas si cuenta con un humilde blog, en lugar de una página propia (2). Si los católicos actuaran bajo el principio de castidad -esto es vivir la sexualidad en un marco de amor y dominada por la propia voluntad y conciencia, ejerciéndola desde una posición personal, ya sea como solteros, casados o consagrados- el Perú ahorraría muchísimo dinero en anticonceptivos.
Irresponsabilidad por parte de los padres de familia que piensan que sus hijos serán eternamente vírgenes, que nunca piensan en sexo y mucho menos tienen ganas de fornicar, que no son capaces de informarse adecuadamente para tratar los temas relacionados al sexo, que no le pueden dar a su hija un condón para que se cuide porque piensan que la estarían convirtiendo en una puta. Que no pueden dar una orientación adecuada que satisfaga las principales preguntas de todo adolescente, sin salirse de una realidad con la que ellos tienen contacto. Lo único a que contribuyen al guardar silencio o castigar dichos actos es a estupidizar a su hija y dejarla vulnerable a merced del primer patán que se le cruce en el camino.
Irresponsabilidad de parte de la sociedad que trata al sexo como tema tabú, que juzga y hasta humilla a la mujer que trata de ejercer libre y sanamente su sexualidad, que avala el machismo y denigra a la mujer que es abierta y sexualmente activa; lo más monstruoso de ello es que muchas veces esto ocurre con la complicidad de la misma mujer.
Irresponsabilidad de parte de la mujer que no es capaz de llevar un condón en la cartera, que no le da la gana de informarse sobre métodos anticonceptivos, que se deja llevar por su furor uterino, pues no le pusieron una pistola en la cabeza para tener sexo, o peor aún, que se deja convencer por el idiota de turno (porque hay que ser idiota para exponerte a enfermedad y a embarazos no deseados). Que avala la represión social y se confabula con otras para juzgar, a veces con rudeza, a otra de su propio género, con la diferencia que estas últimas sí tienen el valor de ejercer su sexualidad abiertamente y con responsabilidad; que asume un absurdo sentimiento de culpa que la hace vulnerable y por ende altamente manipulable, que no encuentra apoyo sino prejuicios y discriminación y que por último no sabe hacerse respetar mandando muy  a la mierda a cualquier idiota que la maltrate o la haga sentir mal; todo para no sentirse solas. Si estas mal busca ayuda, ¿qué esperas? ¿Qué el Estado también te ponga un buen psicólogo para solucionar tus traumas y complejos?
Irresponsabilidad de parte de los hombres que no les da la gana de usar las neuronas para pensar, sino se dejan llevar por las hormonas, que no les da la gana de ponerse un condón porque no se siente igual y buscan los pretextos más estúpidos para hacerlo desprotegidos; que no se informan, que salen corriendo o se los traga la tierra con tal de no lidiar con un embarazo no deseado y la posterior manutención del niño; que son incapaces de ser lo suficientemente maduros para comprometerse en una relación o para decirle a una mujer lo que ellos desean realmente de su relación, especialmente cuando esto implica simplemente pasarla bien, divertirse, tener sexo y nada más, sin compromisos y lazos emocionales.
Tengo una visión clara sobre este punto, me opongo totalmente a la despenalización del aborto porque no cambiaría nada; si se diera el caso, el pobre sea por su limitados recursos o por vergüenza, terminaría atendiéndose en un abortero clandestino y seguiría exponiendo su vida, los costos en los hospitales sólo los cubrirían gente con medianos recursos, para evitar ello tendrían que hacer que el servicio fuese gratuito, entonces lo empezarían a usar como método anticonceptivo y no como un recurso extremo, en breve tendríamos mujeres que se habrían practicado 4, 5, 7, 10 abortos sin mayores problemas ni remordimientos.
Exceptuar algunos se requiere de leyes más precisas que contemplen dichas excepciones –que no son norma-, tengamos en cuenta que en EEUU (no hay cifras peruanas en internet) menos del 2% de los abortos se lleva a cabo como resultado de violación incesto o amenaza de la vida de la madre (3); similares cifras se dan en el aborto eugenésico con el que estoy de acuerdo, pues no creo que un bebé sin posibilidades de vida digna deba tener que ser alumbrado (como en los casos de anencefalia por citar uno de muchos ejemplos). El aborto terapéutico para salvar la vida de la madre, creo que es un asunto de ética personal; en lo personal pienso que los hijos deben prevalecer a los padres, pero eso es algo muy muy personal, nadie tiene que estar de acuerdo conmigo, ergo podría dejarse abierta esta posibilidad.
En los países con fuertes restricciones hacia el aborto, como Polonia o Irlanda tienen bajas tasas de muertes maternas que en los países donde el aborto es permitido. Esto debido a que el acceso a los mejores médicos y medicina no varía después de la legalización, por el contrario, la demanda se incrementa y las mujeres compiten por los escasos recursos. La mortalidad en el aborto está relacionada con la calidad de la atención y el acceso a medicina más que con la legalización. (4)
En los países donde el aborto es legal se incrementó el número de abortos (5), lo que confirma la idea de que sería usado como método anticonceptivo; la violencia contra la mujer también aumentó, pues un buen número de mujeres iba presionada por su pareja, además del incremento de consumo de fármacos, suicidios y problemas psicológicos y psiquiátricos (6).
Por si fuera poco, las cifras de abortos clandestinos no disminuyeron significativamente.
Esta presión al aborto es más promovida por intereses económicos que de salud, hace un tiempo fui a una conferencia sobre el tema, las organizaciones involucradas se lucieron con la publicidad y los regalos, me hizo pensar en cuanto dinero reciben estas ONGs para promover el aborto con tanta vehemencia antes que campañas de planificación familiar o métodos anticonceptivos; sin embargo siempre colocan en su discurso frases como “nadie quiere un aborto”, lo cual me resulta enormemente contradictorio.
Por otro lado, nunca he visto un debate entre pro y anti aborto, con voceros de nivel.
Muchas feministas vehementes son muy agresivas al tocar este tema, llegando incluso a descalificar abiertamente la opinión de un hombre, pues es incapaz de entender lo que una mujer sienta. Sin embargo la concepción es asunto de dos, no de una, imaginemos que el aborto fuera legal; una chica salie embarazada, pero por diferentes razones decide abortar; sin embargo su pareja desea que ese hijo nazca, no solamente eso sino que además él cuenta con la capacidad de hacerse cargo de ese niño, contando con los recursos necesarios apra darle una buena calidad de vida aún sin la participación de la madre; si ella quiere abortar, él no podría hacer absolutamente nada por impedirlo y tendría que conformarse por ver como asesinan a su hijo. ¿Cómo se sentirían en su lugar? ¿Cómo se sienten las mujeres que desean tener al niño pero sus parejas las obligan a abortar?
Despenalizar el aborto no es un acto particular o individual, no se trata de una persona, se trata de una ley que definirá una política de estado y las posteriores consecuencias en su población, esta política sólo contribuiría a construir una sociedad más insensible con sus semejantes, a que los seres humanos perdiéramos el valor de la vida. Creo que existen muchas otras vías - en realidad demasiadas- que aún no se han agotado, que ni siquiera se han utilizado a más del 50% de su capacidad, como para optar por un acto tan dramático y radical.

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